Hay vida más allá de Felipe

El balance del Atlético en los 13 partidos con el brasileño ausente es de 20 goles a favor y ocho en contra. Solo ha perdido un partido sin su presencia.

El Atlético de Madrid sufrió el verano pasado una baja fundamental en los esquemas de Simeone: Godín. El uruguayo se marchó libre al Inter de Milán y dejó un hueco enorme en el centro de la zaga rojiblanca. Para tratar de reemplazarle llegó Felipe, del Oporto, por 20 millones de euros. El brasileño partía con cierta desventaja frente a Giménez y Savic, que eran parte de la guardia pretoriana de Simeone la temporada pasada. Eso motivó que en las cuatro primeras jornadas su presencia fuera meramente testimonial (un minuto en la segunda jornada ante el Leganés y banquillo o grada el resto). Pero a partir de entonces, se ganó al Cholo y ha sido un miembro importante de la columna vertebral colchonera.

El central apenas ha estado disponible desde el regreso de LaLiga tras el parón por el coronavirus. De las siete jornadas disputadas desde entonces, Felipe solo ha entrado en la lista en dos encuentros, siendo suplente en la jornada 32 contra el Alavés en el Wanda Metropolitano y jugando los 90 minutos contra el Barcelona en el Camp Nou la siguiente. Ayer volvió a entrenar con el grupo tras ausentarse en la última jornada contra el Mallorca en el feudo rojiblanco por un traumatismo y cabe esperar que entre en la convocatoria, aunque su presencia en el once no está asegurada. Sin embargo, los del Cholo apenas han notado sus ausencias a lo largo de la temporada si nos atenemos a los números.

En el global de la temporada, el Atlético ha jugado 45 partidos hasta el momento y Felipe ha estado disponible en 39 de ellos, no saltando al césped en siete ocasiones. Un dato curioso es que, salvo el minuto testimonial de la jornada 2 ante el Leganés, el resto de partidos los ha jugado de principio a fin (incluyendo las prórrogas ante el Liverpool en la Champions, la Cultural Leonesa en la Copa del Rey y el Real Madrid en la final de la Supercopa celebrada en Arabia).

El balance con el brasileño en el campo es de 14 victorias, 11 empates y seis derrotas (siete si contamos la final de la Supercopa perdida por penaltis ante el Real Madrid tras el 0-0 en el tiempo reglamentario). En esos encuentros el Atlético ha marcado 42 goles y ha encajado 28. Por el contrario, en los 13 partidos en los que Felipe no ha participado los rojiblancos han ganado ocho, han empatado cuatro y solo han perdido uno (2-0 contra el Real Sociedad en el Reale Arena en la jornada 4) marcando 20 goles y encajando ocho.

Uruguay cambió el chip para ser tercera en el Mundial

La meta era lograr su tercera mejor actuación de siempre en un Mundial: antes había sido dos veces campeona del mundo (en Uruguay 30 y Brasil 50).

Superado el tropiezo ante Holanda en la semifinal, Uruguay cambió rápidamente el chip y puso su mente en intentar subirse al podio de Sudáfrica y terminar como tercera mejor selección del Mundial.

La meta era lograr su tercera mejor actuación de siempre en la Copa del Mundo: antes había sido dos veces campeona del mundo (en Uruguay 30 y Brasil 50) y acabó cuarta en 1954 (Suiza) y 1970 (México), plaza que volvería a ocupar en Sudáfrica.

En los primeros seis partidos del torneo, la selección dirigida por Tabárez tuvo algunos contratiempos, casi todos ellos concentrados en el de Holanda, en el que no pudieron jugar Lugano, renqueante del golpe que le hizo retirarse ante Ghana, ni Fucile y Luis Suárez, ambos sancionados. El técnico recuperó a los dos últimos para el encuentro por el tercer puesto, en el que también contaría con Forlán a pesar de que se marchó del césped tocado en la semifinal.

Los charrúas volvieron al entrenamiento convencidos de las palabras que el Loco Abréu dio a un medio uruguayo al día siguiente de caer derrotados en la semifinal ante Holanda: «Queremos ser terceros; muchos darían todo por jugar la final de consolación, sigue siendo un gran sueño ser la tercera mejor selección del Mundo».

Se desata la euforia holandesa

La prensa de Países Bajos se enorgullecía de su selección, que después de 32 años volvía a jugar la final de un Mundial tras ganar a Uruguay.

El pase de Holanda a la final del Mundial desató la euforia entre la prensa holandesa. Después de 32 años de larga espera, la selección de Van Marwijk se encontraba de nuevo ante la posibilidad de ganar un Campeonato del Mundo de fútbol.

El periódico Algemeen Dagblad lanzó un aviso al mundo en su portada con «Ahora a la final» y destacó los buenos minutos en la semifinal contra Uruguay. El diario De Volkskrant recordó los 32 años de la última final mundialista de Holanda con una imagen de Giovanni Van Bronckhorst gritando tras marcar el gol que encarrilaba la victoria contra los charrúas.

Por su parte, el Trouw sacó una imagen de Robben, la estrella orange en Sudáfrica, junto al seleccionador y el titular «A la final soñada». NRC Handesbland, por último, publicó una secuencia de tres imágenes sobre la explosión de alegría de la afición tras confirmarse el pase a la final del Mundial.

La prensa de Holanda confiaba en que el tercer intento fuera el definitivo para ser campeones del mundo. El buen nivel exhibido por Robben, Sneijder, Van Persie y compañía contra Uruguay les hacía soñar. Pero España también se mostraba muy fuerte y no se lo iba a poner nada fácil a los holandeses