“Cada una decide donde estar”

Vanesa Gimbert, que sigue deshojando la margarita sobre su continuidad, asume que los equipos “manejan más presupuesto y hay más movimiento de jugadoras”

Sigue deshojando la margarita en torno a su continuidad en el fútbol. Sus sensaciones son buenas tras la vuelta a la actividad, pero solo quiere seguir compitiendo en las debidas condiciones. Vanesa Gimbert(Bergara, 19-4-1980) conserva a sus 40 años la misma ilusión que le llevó a dar patadas a un balón siendo niña.

¿Sigue o no sigue?

La verdad es que ahí estoy. No lo tengo claro. Si sigo será porque me veo bien para ayudar al equipo y rendir. Por eso hay que valorarlo bien. En la cuarentena da tiempo de pensar muchas cosas. Hay momentos que piensas que sí y momentos que piensas que no.

Aduriz volvió tras la cuarentena y al empezar a entrenar de nuevo vio que no podía seguir más.

El caso de Adu es diferente porque ya venía arrastrando problemas que le impedían jugar e incluso entrenar. A ciertas edades, el parón obligado no nos viene muy bien. Estar sin tocar balón se hace más complicado aún, pero físicamente me he sentido bastante bien.

¿Y tiene buenas sensaciones tras la vuelta a los entrenamientos?

Sí, en casa también las tenía. Primero con los entrenamientos con el equipo y la bici y luego, cuando ya nos dejaron salir a correr, fue más ameno. Pero cuando rueda el balón es otra cosa.

¿Soñaba con volver a tocar balón?

La verdad es que sí. Estás en casa entrenando, pero el gusanillo de tocar el balón siempre está ahí.

¿Cómo ha llevado el confinamiento?

Bien, bien. La verdad que mejor de lo esperado. Si tu gente está bien de salud, lo llevas mucho mejor. No me puedo quejar. Al final se hacía un poco pesado, pero cuando ya nos permitieron salir a correr lo llevé de otra forma.

¿Qué lección de vida ha sacado de toda esta pandemia del coronavirus?

Vivíamos demasiado bien y no éramos conscientes de ello. Por el simple hecho de tener una buena salud ya somos millonarios y en muchos casos no lo valoramos. Ni el estar con la familia, ver una película en el sofá, leer un libro con tranquilidad. Ahora se le saca más valor a todo eso.

¿Cómo fue el reencuentro con sus compañeras?

Un poco raro porque al final no puedes dar un abrazo, no puedes chocar una mano… Ya había ganas de verlas y hablar en persona.

¿Qué le parece que se haya dado ya por finalizada la temporada?

A todas nos hubiese gustado acabarla tal y como estaba previsto al principio, pero no habría sido posible por los requisitos que piden. Hay ciertas instalaciones donde es muy complicado llevar a cabo lo que exigen. Se ha tomado la decisión más correcta.

Quintas en Liga y en semis de Copa. ¿Buen balance?

Hemos acabado cuando mejor estábamos, veníamos en línea ascendente. En Liga podíamos haber escalado algún puesto más, pero no ha habido tiempo. Siempre nos vamos a exigir más, pero no está nada mal.

¿Les costó adaptarse a Villacampa?

Al principio no salían las cosas como él quería, sobre todo en los partidos no plasmábamos la idea de fútbol que él tenía. Luego fuimos a más.

¿Cómo le sentó pasar por el banquillo tras tantos y tantos partidos seguidos como titular?

Si le digo que bien, sería mentirle. A cualquier futbolista le gusta jugar y está claro que yo quiero estar en el campo, pero también cuando juego yo otras se quedan fuera. Apretar los puños, trabajar e intentar mejorar cosas que quiere el entrenador.

¿Qué le parece la renovación del míster?

A pesar de que nos costó entender y llevar a cabo su idea, en este último tramo lo estábamos consiguiendo. Como se va a dar esa continuidad, se va a ver la mejoría de este equipo. Es un entrenador que intenta sacar lo mejor de cada una y así será.

Damaris y Maite Oroz se van y Amaiur Sarriegi parece que también. ¿El fútbol femenino se parece cada vez más al de los chicos?

Así va a ser. Al final sí que es verdad que los equipos manejan más presupuesto, hay más dinero, hay más movimiento de jugadoras. Cada una decide donde estar y es tan respetable una cosa como la otra. Yo, por ejemplo, he estado en diferentes equipos. Lo más bonito de todo es que dejes un buen recuerdo en el equipo y que disfrutes de la etapa que toca. Yo afortunadamente he hecho el recorrido inverso y donde más futbolista me he sentido ha sido aquí, en el Athletic. Entiendo y respeto la decisión de cada una.

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